La Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (CONADU Histórica) resolvió rechazar la propuesta salarial presentada por el Gobierno Nacional y ratificar las medidas de fuerza previstas para la próxima semana, que incluyen un paro nacional universitario entre el 16 y el 20 de junio.

El Congreso Extraordinario de CONADU Histórica se reunió el pasado jueves 11 de junio para definir la posición de la federación frente a la propuesta salarial del Gobierno Nacional. Por amplia mayoría, las y los delegados de las asociaciones de base —entre ellas ADU— votamos rechazar la oferta y ratificar las medidas de fuerza previstas para la próxima semana.

Los resultados de las votaciones:

  • Rechazo de la propuesta del Gobierno: 64 votos a favor, 36 en contra.
  • Ratificación del paro del 16 al 20 de junio: 71 votos a favor, 24 en contra, 5 abstenciones.
 Qué se rechazó

La propuesta anunciada por el Ministerio de Capital Humano consiste en una recomposición salarial del 24,33%: 21,33% a aplicarse en junio y 3,3% en octubre. El gobierno la presenta como un "acuerdo con el sector universitario". Los datos dicen otra cosa: desde diciembre de 2023, la docencia universitaria perdió en promedio el 44% del poder adquisitivo del salario. Lo ofrecido cubre poco más de la mitad de lo perdido — y se paga en cuotas, sin cláusula gatillo, con revisiones cada tres meses sujetas a "variación acumulada del IPC" que el propio gobierno se reserva el derecho de interpretar.

El paquete incluye además un aumento del 50% para las becas Manuel Belgrano (no para Progresar), un refuerzo de 50 mil millones de pesos para hospitales universitarios y mejoras en gastos de funcionamiento. Son ítems necesarios. No son estructurales. Y no resuelven la cuestión central: la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario sigue sin aplicarse, el amparo judicial sigue vigente, el reclamo de fondo sigue intacto.

La narrativa pública y los hechos

El gobierno, el CIN y las federaciones que firmaron el acuerdo están comunicando que la actualización salarial quedó ratificada "con el aval mayoritario de todas las entidades gremiales legalmente reconocidas". Conviene leerlo despacio, porque ahí hay una construcción discursiva que confunde dos cosas distintas: que algunas federaciones hayan firmado no equivale a que haya habido aval mayoritario del conjunto del gremio docente universitario.

CONADU Histórica es una federación legalmente reconocida que nuclea a asociaciones de base de todo el país. Sus delegadas y delegados, mandatados por las asambleas de cada lugar de trabajo, rechazaron la propuesta por 64 votos contra 36. Es decir: una de las federaciones más representativas de la docencia universitaria argentina no avaló este acuerdo. Cualquier comunicación oficial que omita ese dato —y que presente lo firmado como expresión de la voluntad mayoritaria del gremio— está tergiversando lo que efectivamente sucedió. La diferencia entre un acuerdo firmado por algunos y un aval gremial mayoritario no es retórica: es la diferencia entre la realidad y el relato que se construye desde el oficialismo.

Aclaramos algo más: rechazar el acuerdo no significa rechazar todo aumento salarial. Significa no convalidar como suficiente lo que es claramente insuficiente, no canjear la pelea estructural por una mejora parcial, y no permitir que el gobierno se anote un "acuerdo cerrado con el sector" cuando la mitad del campo gremial votó que no.

De la base a la federación

El Congreso de CONADU Histórica votó así porque las bases mandataron así. En nuestra asamblea del 9 de junio, ADU definió por 39 votos contra 7 llevar al congreso el mandato de rechazo. Otras asociaciones de base hicieron procesos análogos en sus universidades. Eso es lo que produjo el resultado del congreso: no una decisión de cúpula, sino la deliberación democrática de quienes sostenemos cotidianamente la docencia universitaria pública.

Sabemos que dentro de ADU hubo y hay compañeras y compañeros que pensaban distinto. La asamblea respetó esas voces, la federación también. La unidad gremial no se construye negando las diferencias: se construye con honestidad sobre lo que se discute y con apego al mandato que mayoritariamente se vota.

Lo que sigue: paro nacional del 16 al 20 de junio

CONADU Histórica ratificó el plan de lucha. La semana próxima sostenemos paro de actividades en todas las facultades de la UNLPam. Estaremos comunicando en los próximos días las actividades específicas en Santa Rosa y General Pico: clases públicas, asambleas, articulación con estudiantes y nodocentes. La pelea no se reduce al salario: seguimos por la aplicación efectiva de la Ley 27.795, por el presupuesto universitario, por las becas, por la investigación, por las condiciones de trabajo, por la sostenibilidad de las obras sociales universitarias.

A las y los compañeres que sostienen materias con cursadas, prácticas, residencias y exámenes en este momento del calendario: sabemos que no es fácil. Vamos a tratar de articular las medidas con criterios pedagógicos, sin dejar a estudiantes a la deriva. Es parte de lo que distingue a una lucha docente de cualquier otro tipo de protesta.

Una última cosa

En estos días vas a leer y a escuchar la narrativa oficial sobre el "acuerdo logrado". Vas a ver gacetillas, posteos, declaraciones que pintan la imagen de un conflicto resuelto. No lo está. Compartamos esta información con quien la necesite escuchar. La disputa por el sentido común sobre lo que efectivamente acordamos y lo que no acordamos es parte del plan de lucha.